Terapia láser
El complemento del láser a nuestros tratamientos, no deja de ser una auténtica maravilla, ya que se trata de un procedimiento no invasivo que en muchos casos se puede realizar sin anestesia. Permite trabajar tejidos blandos, con mucha precisión y menos molestias para el paciente.
¿Qué es exactamente?
Es un tipo de láser que emite luz en una longitud de onda específica, generalmente entre 800 y 980 nm. Esta energía es absorbida principalmente por los pigmentos como la hemoglobina y la melanina, lo que lo hace ideal para tratar encías y otros tejidos blandos.
Aplicaciones prácticas:
- Cirugía de encías (periodoncia): eliminación de tejido inflamado, desinfección de bolsas periodontales y gingivectomía (recorte de encías).
- Desinfección: muy útil en tratamientos de conductos (endodoncia) y también en reducción de bacterias en zonas difíciles.
- Estética dental: remodelación de encías, contorneado gingival y corrección de la sonrisa gingival.
Corregir el exceso de pigmentación o quitar manchas tanto de las encías como de los dientes. - Tratamiento de lesiones orales como aftas, herpes labial y fibromas o pequeñas lesiones abultadas benignas.
- Controlar y combatir la tan molesta sensibilidad dental, ya que nos ofrece la posibilidad de sellar los túbulos dentinarios.
- Tratamiento no invasivo de lesiones vasculares.
Lo utilizamos también para los dolores producidos por disfunciones de ATM, los dolores de dientes agudos no infecciosos y cualquier procedimiento que requiera una regeneración de tejidos, descontaminación o modificaciones no invasivas.
Ventajas claras:
- Menor sangrado: coagula, al mismo tiempo que corta.
- Menor dolor posoperatorio.
- Cicatrización más rápida gracias a la bioestimulación que produce.
- En muchos casos, evita la anestesia o reduce su uso.
- Mayor precisión que el bisturí tradicional.






