Los deportes, sobre todo de contacto, están a la orden del día.
Cada vez tenemos y conocemos más pacientes que los practican, hábito muy sano para liberar estrés, aprender valores o incluso modificar la dieta, pero que puede ser muy nocivo para los dientes, ya que existe la posibilidad de un traumatismo oral con afectación, por lo menos, de piezas dentales.
Para evitar los daños a nivel dentario recomendamos el uso de protectores bucales, siempre que sean personalizados ya que los genéricos muchas veces poseen un efecto contraproducente causando aun más daño.
En función de cada caso los configuramos y realizamos de diferentes materiales, formas y resistencias.
Odontología deportiva
Un golpe mal protegido puede causar daños permanentes.
La odontología deportiva no solo trata lesiones, sino que busca evitarlas desde el principio.
También estudia la relación entre salud bucal y rendimiento deportivo: problemas como infecciones o mala oclusión pueden afectar al rendimiento físico.
Es una rama de la odontología enfocada en prevenir y tratar lesiones bucales relacionadas con la práctica deportiva, y se centra en la protección de dientes, encías y mandíbula durante la actividad física.
Realiza el tratamiento de traumatismos dentales, golpes, fracturas y pérdida de dientes.
Realiza la prevención de problemas derivados del esfuerzo físico, como bruxismo, deshidratación, boca seca, etc.
En deportes de contacto o riesgo como boxeo, fútbol, baloncesto o ciclismo son frecuentes lesiones como:
- Dientes fracturados o desplazados.
- Pérdida dental (avulsión).
- Fracturas de mandíbula o maxilar.
- Lesiones en labios y encías.
La herramienta clave es el protector bucal o férula deportiva:
- Reduce el riesgo de lesiones graves.
- Absorbe impactos.
- Puede ser estándar o hecho a medida – los personalizados son mucho mejores.






