Clínica Dental Oviedo Amoedo

Cuando una persona se plantea comenzar un tratamiento de ortodoncia, es habitual que la primera duda sea si elegir alineadores transparentes o brackets. Los alineadores resultan discretos y pueden retirarse para comer y cepillarse los dientes, mientras que los brackets ofrecen un sistema fijo capaz de controlar de forma continua el movimiento dental.

Aunque tanto los alineadores como los brackets son opciones eficaces para corregir la posición de los dientes, no existe una solución universal válida para todos los casos. Entonces, ¿cómo saber cuál es la más adecuada? A continuación, analizamos los principales factores que intervienen en esta decisión para ayudarte a entender qué tratamiento puede adaptarse mejor a cada situación.

¿Cómo funcionan los alineadores transparentes?

Los alineadores transparentes son férulas removibles fabricadas a medida que ejercen fuerzas controladas sobre los dientes. El paciente utiliza una secuencia de alineadores, cada uno diseñado para producir pequeños movimientos progresivos hasta alcanzar la posición planificada.

Antes de comenzar, es necesario realizar un estudio ortodóncico completo que puede incluir exploración clínica, fotografías, radiografías y un escaneado digital de la boca. El objetivo no es únicamente conseguir dientes visualmente rectos, sino obtener una mordida funcional, estable y compatible con la salud de los dientes, las encías y los maxilares.

Para que el tratamiento avance según lo previsto, normalmente los alineadores deben utilizarse entre 20 y 22 horas al día, retirándolos fundamentalmente para comer, beber líquidos distintos del agua y realizar la higiene bucodental.

¿Cuándo funcionan bien los alineadores transparentes?

Los alineadores pueden ofrecer resultados muy satisfactorios cuando el caso ha sido correctamente seleccionado y planificado.

Apiñamientos dentales leves o moderados

Son una opción especialmente adecuada cuando existe una falta de espacio leve o moderada y los dientes pueden alinearse mediante una expansión dental controlada o una pequeña reducción interproximal del esmalte.

Esta reducción, conocida como stripping o IPR, consiste en eliminar una cantidad mínima y calculada de esmalte entre determinados dientes para obtener espacio. No siempre es necesaria y debe estar indicada y realizada por el profesional.

Los alineadores son especialmente apropiados para irregularidades leves o moderadas, pequeños espacios entre dientes y apiñamientos que puedan resolverse sin extracciones o con una expansión moderada de la arcada.

Separaciones pequeñas entre los dientes

Los alineadores también suelen funcionar bien para cerrar diastemas o espacios dentales leves. Cuando los espacios son muy grandes, tienen una causa periodontal o se deben a la ausencia de piezas dentales, puede ser necesario combinar la ortodoncia con otros tratamientos.

Casos sin extracciones dentales

Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en 2025 encontró que, en tratamientos sin extracciones, los alineadores y los aparatos fijos podían alcanzar una calidad y una duración de tratamiento similares. No obstante, los autores señalaron que todavía existe heterogeneidad entre los estudios y que la complejidad del caso continúa siendo determinante.

Pacientes constantes y responsables

La colaboración del paciente es esencial. Los alineadores solo actúan mientras se encuentran colocados. Quitárselos durante demasiadas horas, olvidar utilizarlos o cambiar de férula antes o después de lo indicado puede hacer que los dientes dejen de seguir la planificación digital.

Cuando esto sucede, el alineador puede dejar de ajustar correctamente y puede ser necesario realizar un nuevo escaneado, modificar el plan o solicitar alineadores adicionales.

Personas que priorizan la estética y la higiene

Los alineadores son poco visibles, aunque no completamente invisibles. En algunos dientes puede ser necesario colocar pequeños relieves de composite llamados ataches, que permiten aplicar fuerzas más precisas.

Al poder retirar las férulas, el cepillado y el uso de hilo dental suelen ser más sencillos que con brackets. También permiten comer sin las restricciones asociadas a los aparatos fijos, siempre que se retiren antes de las comidas y se limpien los dientes antes de volver a colocarlas.

Las revisiones científicas más recientes encuentran mejores índices periodontales y menos dolor durante las primeras fases del tratamiento con alineadores. Sin embargo, la calidad de la evidencia relacionada con la salud periodontal todavía es baja o muy baja y estos posibles beneficios dependen considerablemente de la higiene y del cumplimiento del paciente.

¿Cuándo pueden no ser la opción más predecible?

La tecnología de los alineadores ha avanzado y actualmente permite tratar casos más complejos que hace unos años. Aun así, que un movimiento aparezca representado en una simulación digital no garantiza que el diente vaya a responder exactamente de esa manera.

En determinadas situaciones, los alineadores pueden necesitar ataches, elásticos, botones, microtornillos u otros elementos auxiliares. También puede ser necesario combinar temporalmente alineadores y aparatos fijos.

Apiñamiento muy severo

Cuando la falta de espacio es importante, puede ser necesario realizar extracciones, desplazar grupos completos de dientes o controlar cuidadosamente la posición de sus raíces. En estos casos, los brackets suelen proporcionar un control biomecánico más directo y predecible.

Extracciones y cierre de espacios amplios

Los alineadores pueden utilizarse en determinados tratamientos con extracciones, pero la planificación y el control del movimiento son más exigentes.

La revisión de 2025 citada anteriormente encontró que, en los casos con extracciones, los aparatos fijos conseguían una calidad de tratamiento superior, atribuida a un mejor control de los movimientos dentales. Otra revisión sobre tratamientos con extracciones de premolares observó mejores contactos oclusales y un control más favorable de determinadas inclinaciones dentales con aparatos fijos.

Rotaciones dentales importantes

Girar determinados dientes, especialmente caninos y premolares con una forma más redondeada, puede resultar menos predecible con alineadores. Las revisiones sobre movimientos rotacionales han encontrado diferencias entre la rotación planificada digitalmente y la finalmente conseguida, sobre todo en los caninos.

Esto no significa que la rotación sea imposible. Con frecuencia puede realizarse mediante ataches, sobrecorrecciones o fases adicionales, pero el paciente debe saber que podría necesitar refinamientos.

Movimientos complejos de las raíces

Los movimientos de torque, en los que es necesario modificar de manera precisa la inclinación de la raíz, así como algunas extrusiones, intrusiones y cambios de angulación, pueden ser menos predecibles con alineadores.

La evidencia disponible señala que la extrusión de dientes, las rotaciones importantes de caninos y premolares y ciertos movimientos radiculares continúan siendo algunos de los movimientos más difíciles de reproducir exactamente con sistemas de alineadores.

Discrepancias importantes entre los maxilares

Cuando el problema principal no está solamente en la posición de los dientes, sino en el tamaño o la posición del maxilar superior o de la mandíbula, los alineadores por sí solos pueden no ser suficientes.

En pacientes que todavía están creciendo pueden necesitarse aparatos ortopédicos o funcionales. En adultos con discrepancias esqueléticas graves, el tratamiento puede requerir ortodoncia combinada con cirugía ortognática. En los casos más severos, los aparatos fijos continúan utilizándose habitualmente junto con la cirugía para controlar la posición dental.

Dientes incluidos o que no han erupcionado

Cuando un canino u otro diente permanece dentro del hueso, puede ser necesario exponerlo mediante una pequeña intervención quirúrgica y traccionarlo lentamente hasta colocarlo en la arcada.

Los brackets permiten unir el diente incluido al aparato mediante un botón o una cadena y aplicar una fuerza continua y controlada. Aunque algunos tratamientos modernos pueden combinar esta tracción con alineadores, los aparatos fijos o las técnicas híbridas suelen ofrecer un control especialmente útil en estos casos.

Pacientes que no pueden llevarlos el tiempo necesario

Una persona que sabe que olvidará colocarse los alineadores, los perderá con frecuencia o no podrá utilizarlos durante prácticamente todo el día puede obtener un resultado más predecible con brackets.

Los brackets permanecen adheridos a los dientes y actúan de manera continua. El tratamiento no depende de que el paciente recuerde colocárselos, aunque sí requiere colaboración para mantener una higiene adecuada, cuidar el aparato y utilizar elásticos cuando estén indicados.

Braquets - Clínica Dental Amoedo

¿Cuándo suelen ofrecer los brackets la mejor solución?

Los brackets pueden ser especialmente recomendables cuando se necesita:

  • Corregir un apiñamiento dental severo.
  • Realizar extracciones y cerrar espacios amplios.
  • Controlar con precisión la inclinación y la posición de las raíces.
  • Corregir rotaciones dentales importantes.
  • Traccionar dientes incluidos.
  • Coordinar movimientos complejos entre ambas arcadas.
  • Preparar la dentición para una cirugía ortognática.
  • Tratar a un paciente que no puede cumplir el uso diario de los alineadores.
  • Conseguir determinados ajustes finales de la mordida y de los contactos entre los dientes.


Al estar unidos mediante arcos y otros componentes, los brackets permiten al profesional aplicar fuerzas en distintas direcciones y modificarlas durante las revisiones. Esto proporciona una gran versatilidad para resolver movimientos complejos.

No obstante, los brackets también presentan inconvenientes. Exigen una higiene especialmente cuidadosa, pueden dificultar la limpieza alrededor de los dientes y requieren evitar alimentos duros, pegajosos o excesivamente crujientes que puedan desprenderlos o deformar los arcos. Una acumulación de placa alrededor de los brackets puede favorecer la inflamación de las encías, la aparición de caries o manchas permanentes en el esmalte.

La elección no siempre tiene que reducirse a utilizar exclusivamente alineadores o exclusivamente brackets.

En algunos pacientes se puede comenzar con brackets para realizar los movimientos más complejos y terminar con alineadores. En otros casos se emplean alineadores junto con elásticos, botones, microtornillos de anclaje o aparatos parciales en determinados dientes.

Estas técnicas híbridas permiten aprovechar la estética y comodidad de los alineadores sin renunciar al control biomecánico de los aparatos fijos cuando resulta necesario.

¿Los alineadores son más rápidos que los brackets?

No necesariamente.

En casos sencillos sin extracciones, algunos estudios encuentran tiempos similares e incluso ligeramente inferiores con alineadores. Sin embargo, en tratamientos complejos, la necesidad de nuevos escaneados, refinamientos o alineadores adicionales puede prolongar el proceso.

En los casos con extracciones, la evidencia disponible favorece con mayor frecuencia a los aparatos fijos en calidad del resultado y control del movimiento. Por ello, no es recomendable escoger el tratamiento basándose únicamente en promesas de rapidez.

La duración final depende principalmente de la complejidad de la maloclusión, la respuesta biológica de cada paciente, el cumplimiento de las indicaciones, el estado periodontal y los objetivos del tratamiento.

La simulación digital no sustituye al diagnóstico

Las imágenes digitales que muestran cómo podría quedar la sonrisa son una herramienta útil para planificar el tratamiento y explicar sus objetivos. Sin embargo, representan una previsión informática, no una garantía exacta del resultado.

Los dientes se mueven dentro del hueso mediante un proceso biológico. La forma de las raíces, la densidad ósea, el estado de las encías, los contactos entre dientes y la colaboración del paciente pueden hacer que el movimiento real sea diferente del previsto.

Por esta razón, un tratamiento con alineadores debe estar diseñado, indicado y supervisado presencialmente por un profesional cualificado desde el diagnóstico inicial hasta la fase de retención. Mover los dientes es un proceso biológico complejo que requiere supervisión profesional durante todo el tratamiento.

Entonces, ¿qué opción es mejor?

Los alineadores transparentes suelen ser una excelente alternativa para casos leves o moderados, especialmente cuando no se necesitan extracciones y el paciente puede utilizarlos de manera constante. Ofrecen discreción, comodidad, facilidad para comer y una higiene bucodental más sencilla.

Los brackets suelen ser la alternativa más predecible cuando se necesitan movimientos dentales complejos, extracciones, control preciso de las raíces, tracción de dientes incluidos, correcciones esqueléticas importantes o cuando la colaboración con los alineadores puede resultar insuficiente. La conclusión más importante es que no debe elegirse un sistema solamente por su aspecto, su precio o la popularidad de una marca. Primero debe establecerse el diagnóstico y los objetivos del tratamiento. Después se selecciona el aparato que permita alcanzarlos de la forma más segura, eficaz y estable.

La retención es necesaria en ambos tratamientos

Tanto después de utilizar alineadores como después de llevar brackets será necesario emplear retenedores. Los dientes tienen tendencia a desplazarse tras finalizar la fase activa de ortodoncia, por lo que la retención es imprescindible para conservar el resultado obtenido.

El tipo de retenedor y el tiempo de utilización deben adaptarse a cada paciente. La fase de retención forma parte del tratamiento ortodóncico, independientemente del aparato utilizado para mover los dientes.

Una valoración personalizada es el primer paso

Para saber si un paciente puede tratarse con alineadores transparentes o si obtendrá un resultado más predecible con brackets, es necesario estudiar la posición de los dientes, las raíces, la mordida, los maxilares y el estado de las encías.